El último agosto ha comenzado a funcionar al publico la Espresso Book Machine, la máquina creada por la compañía estadounidense On Demand Books LLC, que imprime y encuaderna libros adquiribles mediante moneda o tarjeta de crédito por cualquier lector en su lugar de emplazamiento.
El primero de estos equipos se halla instalado en la Biblioteca Pública de Nueva York, que ha puesto a disposición de los lectores 200.000 títulos sin copyright para imprimir por este sistema a su elección.
La Espresso Book Machine, basada en el sistema On Demand Books, tarda de 6 a 8 minutos en sacar un libro de bolsillo de 200 páginas en rústica.
Más barato
La EBM funciona en la Biblioteca de New York de lunes a sábado durante cuatro horas al día. Los usuarios disponen de ese tiempo para imprimir copias libres de las obras incorporadas a su base de datos. La máquina funciona prácticamente sin intervención humana y al no requerir el despliegue industrial, puede ofrecer las obras a precios muy ventajosos tanto para las librerías y bibliotecas donde se instala, como para el comprador.
Igualmente, evita los gastos de envío del libro por correspondencia, sistema muy utilizados en Estados Unidos, a la vez que elimina gran parte de los gastos de transporte y almacenamiento de volúmenes.
Los fabricantes anuncian que en poco tiempo pueden llegar a ofrecer la disponibilidad global simultánea de millones de títulos en cualquier idioma.
Gran expectación
Como es lógico esta primera editora automática ha causado gran expectación en el mundo del libro y justificada inquietud entre los libreros e imprentas; aunque no todos lo ven bajo el mismo signo. Como es habitual, mientras algunos lo ven como un peligro para la supervivencia de sus empresas otros, del mismo sector, asumen que se trata de un desarrollo que era previsible y lo ven como la oportunidad de enfocar el negocio de forma distinta e, incluso, más rentable..
Sus creadores dicen que les llueven las consultas de nuevas instalaciones y que el sistema pronto se implantará por todo Estados Unidos y desembarcará en Europa. Aunque no lo anunciarán no dudamos que será así, que se instalarán en bibliotecas y librerías y que la posibilidad de comercialización de millones de obras por este sistema no es ninguna tontería.