Boletin num. 73 - Febrero 2008 - Especial I Forum de la Ofimática

 
 
Tenemos que aprender a cambiar
Espejo del sector
La búsqueda del negocio
La venta de conocimiento
¿Qué hago con mi empresa?
Las conclusiones

 
   
 

Las conclusiones

 

La necesidad del cambio es la síntesis última del debate. Estas son las conclusiones más importantes aportadas en el intercambio de experiencias de los distribuidores

"Tenemos que aprender a cambiar" es la frase oída en el Foro que podría ser la síntesis más apretada o el punto vital de las conclusiones aportadas en este encuentro; aunque hay mucho más a considerar. Estas son las conclusiones más importantes aportadas en el intercambio de experiencias de los distribuidores.

- Como consecuencia de la propia dinámica de los nuevos desarrollos el sector ha sufrido un profundo cambio que ha obligado a un replanteamiento del negocio de la distribución ofimática.

- El cambio afecta las necesidades y demandas del consumidor final; su tendencia a la modificación es permanente y obliga a una disposición de apertura al cambio de las empresas.

- No se trata de un periodo de cambio sino de una mecánica de transformación del negocio que será constante y adecuada a lo que marque el mercado en cada momento. "Tenemos que aprender a cambiar"

- Una de las primeras consecuencias de esta situación es la reducción de los márgenes de beneficios de la empresa ofimática. Sobre todo, los márgenes que provienen de la venta de equipos

- Esta merma en los beneficios hace que la mayoría de los distribuidores no estén satisfechos con la utilidad que les deja su negocio. En general, consideran que sus esfuerzos de inversión y dedicación no son compensados en la medida debida.

- Esta percepción varía según el enfoque del negocio; las empresas que se dedican a la implantación de equipos para grandes volúmenes de impresión y soluciones complejas han mejorado sus ingresos en los últimos años.

- Mayoritariamente, hay coincidencia en que el futuro de la empresa de ofimática solo puede mejorar sus resultados mediante su labor de asesoramiento e implantación de soluciones de gestión documental.

- Desde la aparición de la digitalización las empresas fabricantes han hecho un esfuerzo importante para desarrollar soluciones de gestión automatizada, algunas de las cuales están incorporadas de manera estándar a los equipos y otras son opcionales.

- El usuario final, en su gran mayoría, desconoce el coste de su gestión de los documentos; tampoco conoce en profundidad las soluciones de gestión ni está al día de los nuevos desarrollos. Este usuario no alcanza a valorar las mejoras para su negocio que se le aporta y no considera que deba pagar por la asesoría y los conocimientos que recibe.

- La labor de extensión de esos conocimientos ha sido asumida de manera casi oficial por el distribuidor ofimático que, en la práctica, se ha constituido en difusor de estas nuevas herramientas de conocimiento y de asesor del consumidor final sobre sus necesidades de gestión.

- Ambas funciones se confunden, tanto por el fabricante como por el consumidor, con la mera gestión de preventa y el propio distribuidor no alcanza a definir donde está la frontera entre una y otra.

- Todos los distribuidores coinciden en que esa frontera debería definirse, que se deben hallar modelos para repercutir en la facturación la venta de conocimiento y buscar un criterio consensuado entre fabricantes y distribuidores sobre las características de esos modelos.

- La tendencia a la distribución multimarca se profundiza; ante la creciente dimensión de la oferta de soluciones y una demanda que no crece a la misma velocidad es el usuario el que marca las necesidades del mercado e impone la respuesta del distribuidor.

- Se hace imprescindible una empresa ofimática cada vez con mayor capacidad profesional y mayor solidez comercial para poder definir de forma independiente el tipo de negocio que más le conviene.

- La mayoría de las empresas no ve como una fórmula de crecimiento y consolidación del negocio la fusión de empresas de distribución; aunque considera que merece estudiarse.

- La agremiación para la acción conjunta en materia de formación del personal y el desarrollo de programas sectoriales es recomendada a partir de las experiencias de ADO.

- Gran parte de las empresas de distribución llevan en torno a los treinta años en el mercado, esto las enfrenta o las enfrentará en breve a un recambio generacional. Es proceso debe hacerse con criterio y de acuerdo a pautas de asesoramiento especializado en la materia.